General Motors ha rediseñado el plan de viabilidad que presentó en febrero para evitar declararse en bancarrota el próximo mes. Para convencer a la Casa Blanca ha aumentado el número de puestos de trabajo suprimidos hasta 21.000 a finales de 2010 y el cierre de 16 de 47 fábricas en Estados Unidos hasta 2012.
El objetivo del fabricante es quedarse con 38.000 empleados en 2011 frente a los 61.000 que componen su plantilla actual, es decir, eliminará 8.000 empleos más de lo previsto el pasado 17 de febrero.
General Motors se centrará en cuatro marcas para su actividad en Norteamérica: Chevrolet, Cadillac, Buick y GMC. Pontiac desaparecerá a finales de 2010, mientras que Saab, Saturn y Hummer penden de un hilo. No obstante, el número de matriculaciones ha caído en Estados Unidos de 17 a 10 millones al año.
Los recortes permitirán al fabricante reducir sus costes laborales industriales de 7.600 millones de dólares que tuvo en 2008 a 5.000 millones de dólares en 2010, un 34% menos.
General Motors también ha anunciado que ofrecerá el canje de 27.000 millones de dólares de su deuda por acciones, lo que reducirá hasta unos 44.000 millones de dólares sus obligaciones con tenedores de bonos, con el departamento del Tesoro y con sus trabajadores. El fabricante ofrecerá así 225 acciones por cada 1.000 dólares de deuda.
El presidente estadounidense, Barack Obama, ha dado la bienvenida a esta decisión. "La presentación del intercambio de bonos es un importante paso en el esfuerzo de la dirección de General Motors para restructurar su compañía", expuso.
Por su parte, el presidente de General Motors, Fritz Henderson, dijo que la automovilística no abandonará Europa, pero admitió que "tendrá una estructura diferente" a medida que avancen las negociaciones sobre el futuro de la marca Opel.
El fabricante "está considerando alternativas a la quiebra" junto con el Departamento del Tesoro, aunque "en el caso de que no reciba antes del 1 de junio de 2009 suficientes ofertas para consumar el intercambio, General Motors espera acogerse al Código de Quiebra de EEUU", advirtió la empresa.
La empresa de internet Yahoo ha anunciado hoy un nuevo recorte de plantilla del 5% de su fuerza laboral (equivalente a unos 700 puestos de trabajo frente a los 13.600 con los que cerró el pasado ejercicio) tras presentar los resultados del primer trimestre de 2009, que según los analistas muestran que el plan de reducción de costes anunciado el pasado año está teniendo efectos beneficios en los balances de la compañía.
Yahoo, que tiene una cuota de mercado del 21% entre los buscadores, ha insistido en los desafíos de la situación económica actual, marcada por la caída de los ingresos provenientes de la publicidad.
No obstante, añaden desde la compañía, el mencionado plan de reducción de costes puesto en marcha por la nueva dirección bajo el mando de Carol Bartz, que sustituyó en el cargo al cofundador Jerry Yang, y que ya supuso la eliminación de 1.600 puestos de trabajo en octubre, ha logrado contrarrestar esta merma de la facturación.
Concretamente, la empresa ha cerrado el primer trimestre con una facturación de 409 millones de dólares, en la parte alta del abanico de previsiones que Yahoo difundió el pasado enero.
Por otra parte, la publicación de estos resultados coincide con la reaparición de las conjeturas sobre las negociaciones con Microsoft de cara a una eventual fusión tras el fracaso de los contactos en 2008.
CARLOS GÁMEZ, GUADALUPE CRUZ Fuente: diario El País de España – www.elpais.com
El consorcio de telefonía sueco-japonés Sony Ericsson anunció hoy un nuevo plan de ahorro que incluye el despido de 2.000 empleados tras presentar una pérdida neta de 293 millones de euros en el primer trimestre de 2009.
En el mismo período del año anterior la compañía había ganado 133 millones de euros netos.
El objetivo de la empresa es ahorrarse 400 millones de euros hasta mediados de 2010 con el nuevo plan, según un comunicado difundido desde Estocolmo.
El presidente del consorcio, Dick Komiyama, señaló que el primer parcial del año había sido "muy exigente" y que era necesario adaptarse a la nueva realidad del mercado con el objetivo de regresar a beneficios lo antes posible.
Se trata del tercer programa de ahorro puesto en marcha por Sony Ericsson desde el verano pasado, cuando se anunció uno de 300 millones de euros, que incluía otros 2.000 despidos, y que ya ha sido completado, con unos costes de reestructuración de 187 millones, informó este viernes la empresa.
Su cuota de participación en el mercado mundial descendió dos puntos y ronda ahora el 6 por ciento, señaló en su balance Sony Ericsson, que pronostica que una reducción del 10 por ciento en el mercado mundial de teléfonos móviles en 2009.
Por su parte, Toshiba confirmó la supresión de 3.900 empleos hasta marzo del 2010, los que se sumarían a los 4.500 empleos temporales reducidos en enero último.
El mayor fabricante japonés de microprocesadores de memoria flash, actualizó sus previsiones para el ejercicio fiscal 2008-2009, que finalizó este marzo, y ahora espera tener pérdidas de 350.000 millones de yenes (2.697 millones de euros), un 25% más de lo previsto por la compañía.
El gigante japonés prevé que sus ventas asciendan a los 6,65 billones de yenes (51.217 millones de euros), un 0,74% menos que su anterior previsión, y un 13,2% por debajo de las cifras del 2008. (EFE)
El banco suizo UBS eliminará este año 8.700 puestos de trabajo en todo el mundo, reduciendo la plantilla total a unos 67 mil .500 empleados, informò el portavoz de la entidad crediticia, Christoph Meier, a la agencia de noticias suiza SDA.
Tan sólo en Suiza se suprimirán 2.500 puestos de trabajo, precisó Meier poco antes de comenzar en Zúrich la asamblea de accionistas de UBS, según reportó la agencia alemana DPA.
Para hacer frente a la crisis financiera, el banco más grande de Suiza pretende ahorrar este año entre 3.500 y 4.000 millones de francos (entre 3.000 y 3.500 millones de dólares).
UBS prevé para el primer trimestre de 2009 pérdidas por casi 2.000 millones de francos (unos 1.800 millones de dólares), como consecuencia de las amortizaciones, los ajustes de precios y las provisiones para riesgos crediticios.
El departamento del Tesoro de Estados Unidos pidió al consorcio automovilístico General Motors que prepare la documentación preliminar ante una eventual declaración de suspensión de pagos que podría tener lugar el próximo 1 de junio, según indicaron fuentes internas al diario The New York Times.
EE UU quiere una "suspensión de pagos rápida y quirúrgica"La multinacional con sede en Detroit (Michigan), que había asegurado que podría llevar a cabo su proceso de reestructuración sin recurrir a la protección judicial, mantuvo la semana pasada encuentros con miembros del equipo de trabajo de Automoción del Gobierno de Estados Unidos, unas reuniones que continuarán esta semana.
El objetivo del Tesoro de Estados Unidos es llevar a cabo una "suspensión de pagos rápida y quirúrgica", dicen las fuentes anteriormente citadas.
Las ayudas no la han salvado
La compañía presidida por Fritz Henderson, que ha recibido ayudas públicas por importe de 10.150 millones de euros, resaltó la necesidad de, en el caso de que tener que acudir a concurso de acreedores, hacerlo de forma rápida, para que su imagen y sus ventas no se vean dañadas de forma permanente.
La intención del Departamento del Tesoro de Estados Unidos al pedir a General Motors que prepare la documentación es que la instancia de suspensión de pagos de la compañía esté lista en caso de que la corporación estadounidense no llegue a un acuerdo con los dueños de sus bonos y con el sindicato United Auto Workers (UAW) para cambiar los 28.000 millones de dólares (21.210 millones de euros) de deuda de la empresa por acciones.
El pasado 30 de marzo, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dio un ultimátum de 60 días al gigante de Detroit para que presentara un nuevo plan de viabilidad y para que evitara de esta forma tener que acogerse a la suspensión de pagos. Obama admitió que la empresa ha hecho un esfuerzo, pero lo calificó de "insuficiente".
El Estado nigeriano de Kano y la farmacéutica estadounidense Pfizer han llegado a un acuerdo extrajudicial por una demanda multimillonaria, vinculada a un ensayo clínico con un medicamento que según las autoridades nigerianas causó la muerte a 11 niños en 1996, dijeron los abogados de ambas partes.
El estado de Kano, en el norte de Nigeria, demandó a la mayor farmacéutica del mundo en mayo de 2007 por 2.000 millones de dólares (unos 1.480 millones de euros) en daños, debido a las pruebas del fármaco contra la meningitis Trovan, que, según las autoridades, provocó la muerte de 11 niños y dejó a decenas discapacitados.
La firma estadounidense negó todos los cargos y dijo que fue la meningitis la causante de la muerte de los niños "Quiero informar de que se alcanzó un acuerdo amplio y fundamental entre el Gobierno del estado de Kano y Pfizer", dijo a la prensa tras una vista judicial el abogado jefe de Pfizer en el caso, Anthony Idigbe.
La firma estadounidense negó todos los cargos y dijo que fue la meningitis y no el Trovan, el causante de la muerte de los niños. Pfizer aseguró que Trovan ha salvado vidas y que fue tan eficaz o más que el medicamento ya conocido usado como comparación en el estudio.
El Gobierno federal de Nigeria demandó a la empresa por otros 6.500 millones de dólares en 2007, pero fuentes cercanas a las negociaciones han dicho que se espera que la retire si Kano alcanza un acuerdo.
Estas mismas fuentes aseguraron la semana pasada que ambas partes estaban cerca de un acuerdo por 75 millones de dólares, incluyendo el pago de Pfizer de 10 millones de dólares en costes legales, 30 millones al estado de Kano y 35 millones a las víctimas y sus familias.
General Motors Corp advirtió el martes que hay una creciente posibilidad de que se presente en bancarrota en junio, en tanto ejecutivos de Fiat SpA y Chrysler LLC se reunieron para completar una alianza que el Gobierno estadounidense considera necesaria para que Chrysler sobreviva.
Las acciones de GM perdieron un 28 por ciento, sus bonos cayeron y el costo del seguro de su deuda subió, mientras los mercados comenzaban a descontar una bancarrota que podría destrozar a los accionistas y provocar fuertes pérdidas en otros acreedores, incluso bajo el proceso rápido y "quirúrgico" descrito más temprano por funcionarios estadounidenses.
GM y Ford Motor Co, que no está buscando un rescate, anunciaron incentivos para atraer a clientes asustados por la recesión cubriendo algunos pagos de aquellos que perdieron sus empleos.
GM dijo el martes que podría cubrir nueve cuotas de hasta 500 dólares mensuales si es que los compradores de sus autos perdieran su fuente de ingresos.
Por su parte, Ford que no buscó financiación del Gobierno, dijo que implementará un incentivo de cobertura de pagos de hasta un año en caso de que sus clientes pierdan su empleo, bajo un programa que será válido hasta el 1 de junio.
Ambos programas, ofrecidos adicionalmente a un financiamiento a un cero por ciento, se producen en un momento en que las ventas de autos en Estados Unidos se encuentran en su nivel más bajo en cerca de tres décadas.
Las ventas de automóviles en Estados Unidos habrían caído un 40 por ciento en marzo con respecto al mismo período del año previo. Los datos se conocerán el miércoles.
En Detroit, GM y Chrysler comenzaron a trabajar para implementar la dura reestructuración dictada por el Gobierno como condición para otorgar más fondos de los contribuyentes a las automotrices.
El presidente ejecutivo de Fiat, Sergio Marchionne, viajó a Detroit para conversar con los sindicatos y los acreedores de Chrysler, después de que Obama le diera a la empresa 30 días para establecer una sociedad que salve al grupo automotriz.
Asesores de GM y Chrysler continuaban preparándose para una potencial presentación de bancarrota, que también recortaría la deuda y los costos de pensiones y cuidado de la salud de los empleados.
LA BANCARROTA COMO OPCION
Uno de los planes en discusión para GM sería formar una nueva compañía con los mejores activos de la automotriz, mientras que sus marcas menos atractivas y sus activos deficitarios seguirían bajo protección por bancarrota, dijo a Reuters una persona familiarizada con la estrategia.
Las acciones de GM han perdido casi la mitad de su valor desde el lunes, cuando el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, esbozó las políticas que limitan con justeza los fondos de los contribuyentes para las automotrices que muchos esperaban que rescatara.
El pensamiento de Obama sobre la crisis que enfrentan las automotrices no ha cambiado desde el lunes, dijo un alto funcionario de Gobierno.
El funcionario respondía a preguntas sobre un reporte de Bloomberg de que Obama había determinado que una quiebra programada era la mejor solución para que GM se reestructure y sea competitiva, y que golpeó duro a los futuros de acciones estadounidenses y al dólar.
"Ese reporte no es preciso", dijo el funcionario.
La Casa Blanca desea que GM alcance en un período de 60 días mayores concesiones de sus tenedores de bonos y del sindicato de los trabajadores del sector, dijo el funcionario hablando bajo condición de anonimato.
El nuevo presidente ejecutivo de GM, Fritz Henderson, dijo en su primera aparición desde que asumió el lunes que la automotriz -la más grande de Estados Unidos- tendría que cerrar más plantas y reducir más empleos en las fábricas de lo que preveían hace un mes.
"Necesitamos profundizar y necesitamos hacerlo más rápido", dijo Henderson en una conferencia de prensa en la sede central de GM en Detroit.
Su predecesor, Rick Wagoner, fue forzado a renunciar por el gobierno del presidente Barack Obama, que a través del Tesoro financiará una bancarrota supervisada por la justicia si en 60 días la empresa no logra los ahorros de costos necesarios.
"Si no somos capaces de cumplir con esto hasta el 1 de junio, estaremos en bancarrota. Está muy claro. El gobierno fue claro", dijo Henderson.
FIAT-CHRYSLER
Standard & Poor's recortó el martes su calificación sobre la automotriz italiana, subrayando los riesgos que corre Fiat en el acuerdo con Chrysler.
La agencia rebajó la nota de la deuda de la automotriz al estatus "especulativo" y dijo que podría recortar la calificación nuevamente debido a la débil liquidez y los próximos vencimientos de deuda.
Fiat acordó dar acceso a Chrysler a la tecnología de su vehículo pequeño y de las plataformas de vehículos a cambio de una participación en la automotriz estadounidense.
Chrysler, controlada por el fondo privado Cerberus Capital Management, ha sobrevivido gracias a un préstamo de emergencia de 4.000 millones de dólares otorgado por el Gobierno de Estados Unidos.
Pero los inversores de Fiat se preocuparon porque la empresa podría terminar contribuyendo con efectivo o garantías de deuda a la sociedad con Chrysler, en un momento en que su propio balance se está contrayendo.
A este panorama se suma el hecho de que se espera que las ventas de marzo hayan caído un 40 por ciento frente al mismo mes del año anterior, según un sondeo de Reuters entre economistas.
Ajustadas por población, las ventas de autos en Estados Unidos son las más débiles de la historia desde la segunda guerra mundial, dijeron analistas.
Kevin Krolicki y Soyoung Kim (Editado por Hernán García) Fuente: Reuters