Los primeros 12 aviones de combate F-22 de alta tecnología de Estados Unidos aterrizaron el sábado en la sureña isla japonesa de Okinawa, días después de que Corea del Norte tensó a la región al detonar un dispositivo nuclear.
La llegada de los aviones de última generación a la base aérea de Kadena se produce después de que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, garantizó al primer ministro Taro Aso en una conversación telefónica el compromiso de Washington con la defensa de su aliado asiático.
"El despliegue resalta el compromiso estadounidense hacia Japón como un crucial socio regional y muestra la determinación de Estados Unidos de asegurar la estabilidad y seguridad en la región del Pacífico", afirmó la Fuerza Aérea estadounidense en un comunicado emitido el viernes.
Las naves, también conocidas como "Raptors", despegaron desde su base en Langley, en Virginia, más temprano en la semana y deberán ser desplegadas en la región por cuatro meses. Okinawa aloja a buena parte de los 50.000 militares estadounidenses asentados en Japón.
Corea del Norte ha lanzado una serie de misiles de corto alcance luego de su segunda prueba nuclear y reportes del sábado indicaron que parecía estar preparándose para disparar un misil de largo alcance.
La preocupación por las intenciones de Pyongyang ha propagado llamados para que Japón desarrolle la capacidad de atacar bases enemigas en caso de un asalto inminente, pese a su constitución pacifista.
(Reporte de Masahiro Koike y Olivier Fabre; escrito por Isabel Reynolds; Editado en español por Marion Giraldo y Ricardo Figueroa)
Fuente: Reuters



